El Camino Inglés, vecino del parque natural de las Fragas do Eume

06/06/2015 16:45

p1

El Camino Inglés tiene dos puntos de comienzo: la ría de Ferrol y la ría de A Coruña. El ramal que nace en la de Ferrol permite al peregrino pasar bordeando las Fragas do Eume, hoy un parque natural que, además, es el último bosque autóctono que queda en toda la Europa atlántica. Un bosque que ha sufrido en el pasado un incendio de gran impacto en la opinión pública, aunque en realidad sólo afectó a un poco menos del 4% de la superficie. Esa preocupación era, a su vez, una muestra de la gran importancia que los gallegos dan a las fragas. La generosidad de la naturaleza y las medidas que rápidamente adoptó la Xunta de Galicia han hecho que hoy en día el parque natural se haya recuperado. El peregrino haría bien en desviarse para conocerlo.

p2

Las Fragas do Eume tienen dos partes bien diferenciadas: la alta y la baja. Es mucho más conocida esta última, cuando el río Eume emprende sus últimos kilómetros, ancho, de abundante caudal incluso en verano y con un punto de atención que lo convierten en un punto de visita obligado: el monasterio de Caaveiro (en las fotos inferiores), rehabilitado por la diputación de A Coruña pero sin reconstruirlo, para que se pudiera ver tal cual, con las huellas del paso del tiempo. Un gran experimento arquitectónico y estético en el cual cada ventana del cenobio se ha convertido en un cuadro sobre la naturaleza.

p3

En total, cinco ayuntamientos conforman el parque natural, que ofrecen al visitante 9.126 hectáreas de macizos forestales muy diversos. Así, en las riberas de los ríos los bosques de ribera son densos y esplendorosos, tan tupidos que excepto por las rutas de senderismo resulta imposible pasar en muchos lugares, sobre todo por la margen derecha del río Eume. Ahí están alisos y chopos, helechos (una especie es endémica de aquí junto con… ¡Algeciras!) y musgos, así como dos especies de narcisos consideradas raras por los botánicos. A medida que se asciende por laderas imposibles el teórico visitante se encontraría carballos, el roble gallego, que es la especie más típica de las Fragas do Eume.

De ello cabe deducir que es la flora la joya de las fragas, pero también la fauna presume de interés: desde anfibios y reptiles como la salamandra rabilonga hasta el lobo y el gato montes. En el aire, aves de rapiña. En la memoria, el oso.

p5

p4

 

 

Escribe un comentario


*

Other News