Diego Guzmán, peregrino en 1610 (III)

09/04/2020 9:50

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El diario de Diego de Guzmán fue estudiado y publicado por Julio Vázquez Castro, y salió a la luz de manos de Alvarellos Editora y de la Xunta de Galicia. De él recogemos estos párrafos. Únicamente se reproducen los que se refieren a la peregrinación en sí, comenzada el 19 de septiembre de 1601, domingo.

Jornada que hizo don Diego de Guzmán, limosnero y capellán mayor de sus magestades en su nombre a la Santa Iglesia del Señor Santiago de Galiçia a visitar su santo cuerpo y ganar el jubileo.

Miércoles 6 de octubre: Partimos a las ocho de Villafriol a comer, que es cuatro leguas, a una casa de un mayorazgo antiguo de los Losadas. Después de comer partimos para Nuestra Señora de Sobrado, que es cinco leguas de este lugar. Llegamos a este convento al anochecer, fuimos derechos a la iglesia y desde ella a una sacristía que tiene. Dormimos todos en este convento y a las siete de la mañana, después de oír misa, partimos a comer, cinco leguas. A este punto llegó el licenciado Francisco Suárez de Ocampo, canónigo de la Iglesia, que venía de Mellid, donde había estado aguardando el día antes para hospedarnos por ser aquel el camino más derecho para Santiago desde Sarria y haber entendido venía por allí, que le enviaba el señor arzobispo que me hospedase, fuímonos juntos a comer como dicho es cinco leguas de Sobrado a un lugar de diez casas, comimos debajo de un castaño.

Jueves 7: Después de haber comido en este lugar partimos para Santiago, que estaba cuatro leguas del, llegamos a la vista de Santiago cuando se ponía el sol y en viendo el crucero del Glorioso Apóstol hicimos lo que los peregrinos, que es rezar y hacer oración al señor Santiago, y cuando bajamos la cuesta que está un poco más adelante cerca de un arroyo se descubrieron algunos cardenales y canónigos. Salí de la litera y tomé una mula y así entramos por la ciudad ya de noche con achas, desde la puerta de la ciudad fuimos derechos a la iglesia, donde hicimos oración en la capilla mayor, abrazamos al glorioso apóstol y en rezando fuimos a las casas del señor arzobispo.

Viernes 8: Fuimos a decir misa a la capilla del señor Santiago y después de volví a casa del señor arzobispo.

Lunes 11: Diximos missa en la iglesia y a las nueve nos partimos a comer a la Bega (quizás Vedra, razona Julio Vázquez Castro), tres leguas de Santiago, en una huerta del cabildo donde nos tenía la comida el señor arzobispo, y fue a ella su señor mayordomo y maestresale. Fuimos a cenar a Chepa, otras tres leguas, jurisdicción de dicho arzobispo, donde también nos tuvo que cenar.

Martes 12: Fuimos a comer, cuatro leguas, a un lugar del conde de Lemos, donde nos hospedó un corregidor de aquel partido, y después fuimos otras cuatro leguas de allí a un priorato de frailes benitos que se llama Chantada, que es un lugar del marqués de Astorga, y en él está un convento de Benitos donde suele haber tres monjes, tienen su iglesia y su claustro y bonita casa, es sujeto a San Benito el Real de Valladolid, llegamos antes que cayera una grande agua media hora de noche.

Miércoles 13: Partimos de Chantada después de haber oído misa, fuimos por el puente de Belesar, que se llama así porque dicen que lo hizo un capitán romano que se llamó Belisario, es un camino muy fragoso y la cuesta de las peores que hay en España, pasa por debajo del puente el río Miño. Llegamos a comer cuatro leguas de Chantada a Monforte de Lemos, que es una villa que está en un alto y se entra a ella por un llano, tiene un castillo y edificios de piedra, cercada toda, es del conde de Lemos. Tiene un monasterio de monjes benitos muy antiguo dentro de la villa, otro de frailes franciscos fuera, un colegio de la Compañía, insigne edificio, que fundó Don Rodrigo de Castro, arzobispo de Sevilla, donde se dice leer Teología, Artes y Gramática, y enseñar a leer y escribir, dicen tiene de renta ocho mil ducados. Aposenteme en el palacio del conde y cené allí.

Jueves 14: Fuimos a decir misa al dicho Colegio de la Compañía, donde nos hicieron un diálogo y danza, y comimos, hallose allí el obispo de Lugo que me vino a visitar. Salimos a las doce para el Valle de Quiroga, que fueron cinco leguas de mal camino y cuestas, llegamos al anochecer a las casas que llaman del dicho valle, y allí salió don Alonso de Solís, abad de San Clodio y por una barca nos pasó a las casas de su abadía, que están medio cuarto de legua, y el río que pasamos fue el Sil. Dormimos en la casa de la dicha abadía y al amanecer salimos de ella.

Viernes 15: Pasamos por otra barca el dicho río y acompañándonos el dicho abad de San Clodio fuimos a comer cuatro leguas de allí a un lugar de su abadía. que se llama San Miguel de Montefurado, vimos el monte debajo del cual pasa el río Sil por un hueco de veinte brasas de largo que todo está cavado a pico porque es todo piedra de pedernal, dice fue obra de los romanos y encima del monte se siembra y hay viñas. Comimos en el dicho lugar, fuimos a dormir cuatro leguas a un lugar que se llama el Barco, que es del conde de Ribadavia, y está a la orilla del Sil.

Sábado 16: Partimos al amanecer y fuimos a comer, cinco leguas, a un lugar que llaman Las Borenas, por toda la orilla del Sil, es del marqués de Villafranca, de allí fuimos a dormir a Ponferrada, tres leguas, aposentámonos en el convento de San Agustín.

Domingo 17: Partimos después de haber dicho misa a Fuencebadón, cuatro leguas, donde comimos y de allí fuimos a dormir al valle de San Román, que es un lugar de un caballero particular.

Lunes 18: Día de San Lucas. Después de misa partimos para La Bañeza, cuatro leguas, donde comimos, y de allí fuimos otras cuatro leguas a Laguna de Negrillos. Partimos para Valderas, donde después de haber comido fuimos a dormir a Aguilar de Campos, tres leguas.

 

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