El albergue de peregrinos situado en el municipio ourensano de Monterrei empieza a ser frecuentado con la llegada de la primavera, puesto que en invierno son muy escasos los peregrinos que pasan por el Camino del Sudeste. Ademas, esta Ruta se bifurca kilómetros antes, en la localidad también ourensana de A Gudiña, de manera que eso le resta afluencia todavía más. Situado en la ciudad amurallada de Monterrei, su único inconveniente es el largo kilómetro final, una muy empinada subida por el denominada Camiño Real, que comienza en Verín, al lado de la Casa do Escudo (que a su vez es la oficina de turismo local, bien gestionado por Txon Lorenzo). Unos metros incómodos en su arranque porque al fin la Xunta de Galicia agarró el toro por los cuernos y se ha decidido a arreglarlos. Como las obras no han rematado, de ahí la lógica incomodidad.







